Quedaté frente a mi, había sido un día tan corriente... Puedo saber que al notar tu presencia se me entumecen las piernas y, el tiempo entre la puerta y tu rostro es eterno.
Quedaté solo ahí, tan tierno y sutil como un beso al atardecer tal cual manos en mi cintura con el viento tocando nuestra piel, mirada penetrante derritiendome en suspiros.
Quedaté, podrías solo esperar el alba, bailemos al ritmo de los sonidos de tus manos acariciandome mientras posas tus labios sobre los míos.
Quedaté, recuerdo tu perfume, locura a cada momento por lo cual te tengo presente. Timidez característica que me mata poco a poco, desería un osculo por cada respiración, por cada segundo, por cada día despierta...
Quedaté simple y llanamente, por mi, por ti, por lo que nace, por lo que muere, por lo que crece, por lo que resta de vida.
Pero quedaté, por un momento de amor...
No hay comentarios:
Publicar un comentario